Al final se produjo el ansiado encuentro. Yo no fuí. Me pilló en un momento que me encontraba en baja forma. El periódico fue un montaje que yo hice, basándome en la portada del "Diario de Cádiz" que salió al día siguiente del encuentro. Tres de esas personas, ya las conocía. Dos de ellas, del cuartel, y la otra de los boys scouts, que al saber de la cita, vino. En la imagen, están en el castillo de Santa Catalina, de Cádiz, donde hicimos tantas guardias. Recuerdo que en esos tiempos, estaban algunos presos del 23 F, por lo que nos dijeron, que pese a ser presos, no dejaban de ser militares, y teníamos que ser respetuosos, e ir bien vestidos, pues podían quejarse de nosotros.
La foto la saqué del Facebook del RACA, que fue donde quedamos. Hubo dos que se apuntaron a última hora. Uno llegó tarde, y el otro no pudo encontrarlos, pero no pudo acudir al día siguiente, ya que la reunión fue desde mediodía del sábado, hasta la tarde del domingo, creo. Uno de ellos era de Aragón. Era un conocido teniente en nuestra época. Al parecer, fue la estrella del encuentro, lo cual no me extraña, ya que yo también me acuerdo de él. Como recuerdo se hicieron camisetas para recordar el encuentro. Los que no acudieran, se les enviará por correo. Diría, que hasta hay prisas por coger las camisetas, ya que algunos que encontraron el Facebook del Raca, llegaron cuando ya estaban impresas y no se pudieron apuntar al encargo..
La hicieron, basándose en el escudo que teníamos. Está bien hecha, pero yo hubiera preferido una imagen más informal, o la camiseta de color blanca. Después de todo, la mayoría, ya no somos militares. Si llegara el caso de que me quedara sin camiseta, probablemente, habría utilizado mis "conocimientos" del Photoshop e Illustrator, y me hubiera hecho una. Lo mas sorprendente, es que ninguno de los que acudió a la cita, se la puso. Esta es la foto del que se tomó el trabajo de encargarlas para la impresión. Les armamos la bronca por no habérsela puesto ¡Je, je, je! Del cuartel en el que estuvimos, apenas queda un muro. El "muro de las lamentaciones" como lo llamamos con humor. A ver si en la próxima cita me animo, y voy.




















